En PNL hay un principio básico cheap jerseys online conocido como “el mapa no es el territorio”.
Este principio utiliza la metáfora del mapa y el territorio. Lo cheap mlb jerseys que hay dibujado en un mapa no es estrictamente el territorio, si no una representación de él. Y eso mismo es lo que pasa con nuestro cerebro. Mi mapa mental (mi representación de la realidad) no es la realidad en sí.

Cada persona se mueve por el mundo con su propio mapa mental, con su propia representación del mundo y de la realidad.
Este mapa que nos guía por el mundo está formado por el conjunto de experiencias de cada persona, por su historia personal, por sus creencias y por sus valores.

Recibimos la información del exterior a través de nuestros cinco sentidos. Nuestras neuronas se encargan de recibir esa información, organizarla y transferirla a board través wholesale nfl jerseys de estrategias internas de proceso. Esas estrategias ne funcionan como un programa de ordenador, cuando le das a determinada tecla en el ordenador ejecuta automáticamente una orden. Lo mismo pasa con nuestro cerebro, cuando recibimos la información del exterior nuestro cerebro actúa automáticamente de una determinada manera.
Estos procesos internos son elaborados o aprendidos por cada persona y el resultado es lo que llamamos comportamiento.
¿Crees que un wholesale jerseys plato de comida tendrá el wholesale nba jerseys mismo valor para un niño del tercer mundo que para un niño americano obeso?

¿Qué diferencia a Gandhi de Hitler? ¿Por qué razón actuaron clientes en sus vidas de forma tan diferente? La respuesta es tan simple como que su mapa del mundo no era el mismo.

Nuestra cabeza está compuesta por muchos mapas, pero básicamente podríamos clasificarlos en dos tipos de mapas:

  • Mapa de cómo son las cosas, de lo que llamamos realidad
  • Mapa del modo en que deberían ser las cosas o valores

Vamos por ahí sin ni siquiera ser conscientes de nuestros mapas y, por supuesto, dando por sentado que nuestro mapa es el bueno, es el territorio. Nuestro mapa es el que va a determinar nuestra actitud, nuestra manera de actuar.

Veamos el ejemplo de un mapa: La muerte. Nuestra actitud y nuestra manera de actuar ante la muerte viene ? marcada por nuestro mapa de la muerte. Este mapa, como muchos otros, es un mapa social-cultural.
Para los ciudadanos de occidente es posible que la muerte sea lo peor de todo. La muerte nos da tanto miedo que nos asusta hasta nombrarla. La ciencia lucha y lucha para vencerla, aún en casos de enfermos terminales el único objetivo es sobrevivir. Nuestro mapa entiende que lo que ve es lo único que existe y que después de la muerte no hay nada. Muerte es separación, es el of fin.

Para un ciudadano hindú muerte es transición. Pues en su religión el alma es eterna y después de dejar este cuerpo irán a otro cuerpo y todo volverá a empezar. Un hindú ya ha preexistido en esta tierra. La muerte es un tema natural. Muerte es transición, es volver a empezar.

Por lo tanto, cuando nos comunicamos con otra persona debemos tener mismo siempre presente tres cosas:

  1. Cada persona tiene su propio mapa mental, y por tanto, su propia representación de la realidad.
  1. Las personas responden a sus percepciones de la realidad.
  1. Ningún mapa es más real o verdadero que otro.